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Escuela de Padres (APAMAR) – EOEP Curso 2017-2018

24 de mayo 2018

25 de Abril 2018

SOBREPROTEGER ES DESPROTEGER

5º Artículo de Escuela de Padres.

Queremos compartir con vosotros una entrevista que le hacen a la periodista Eva Milet, autora del libro “Hiperpaternidad” en el periódico El país.

-Periodista: Estoy cansada de escuchar que sobreprotegemos a nuestros hijos.  ¿Qué hay de malo en ayudarles?

-Eva Milet: Nuestra misión es proteger a nuestros hijos y ayudarles a que crezcan como personas.  Pero hoy se ha confundido esa protección natural que implica el ejercicio de la paternidad, en el sentido inclusivo del término, con una hiperprotección.  A los padres se les está haciendo creer que para ser buenos padres los niños no tienen que experimentar un malestar, no tienen que sufrir una contradicción, no tienen que tolerar la frustración y que ser un buen padre implica casi ejercer de guardaespaldas del hijo.  El hijo se convierte en un ser intocable.  De esta manera le estás incapacitando, le estás quitando una de las herramientas básicas de la vida que es la adquisición de la autonomía.  Al final sobreproteger es desproteger.

Una psicóloga estupenda, Maribel Martínez dice: “los padres tenéis que observar”.  Los padres tenemos que estar pendientes de los hijos, pero no tenemos que intervenir a la primera de cambio.  Si tu hijo se cae en el parque no corras como loc@ a rescatarlo porque al final vas a conseguir que el niño no sea capaz de levantarse por él mismo.

El fruto de esta hiperpaternidad es el hiperniño y una de sus características es la baja tolerancia a la frustración.  Nos encontramos con diferentes tipos de padres y madres.  Las madres helicóptero, madres que siempre van sobrevolando sobre el niñ@.   Los padres quitanieves, padres que en vez de preparar a los hijos para el camino preparan el camino para los hijos, les allanan todo.  Las madres tigre que son aquellas madres que quieren un niño que sea un genio en una cosa muy concreta, en la música, las matemáticas, el deporte…  Están también los padres guardaespaldas, que son aquellos que dicen siempre “no toque usted a mi hijo”.

Los padres manager, sus hijos son los futuros Messi, Cristiano Ronaldo, Rafa Nadal, estrellas del deporte y ellos saben más que nadie.  Y hay un último modelo que es muy discreto que son los papás o mamás bocadillo, que siguen al niño con el bocadillo o el táper de frutas por todo el parque y el niño de vez en cuando se gira, da un mordisquito, no sea que muera de inanición esa tarde.

Periodista:  Y en ese entorno de sobreprotección, ¿qué podemos hacer los padres?

Eva Milet: Tener paciencia.  Los niños tienen que entender que en las emociones no todo es el mundo de happy flowers, que no todo son emociones buenas, sino que hay emociones malas como la rabia, la tristeza, la impotencia… y esto se tiene que enseñar a gestionar.  Porque parece que para que el niño gestione sus emociones y tenga mucha autoestima de lo que se trata es de decirle que él/ella es maravilloso y nunca decirle que NO.  Entonces, no estás haciendo un niño con autoestima, estás haciendo un niño que será un narcisista, tirano.

Otra herramienta para tolerar la frustración: dar alternativas.  Por otra parte, no todo ha de ser no.  Puedes decir: “Oye, no.  Ahora no, pero dentro de un rato o en otro momento sí podrá ser”.

Enseñar también, que se puede perder, que puedes fallar, te puedes equivocar y no pasa nada.  Yo creo que nos formamos a base de caernos y volvernos a levantar.

Y además, los niños tienen que JUGAR.  Y este modelo de hiperpaternidad que está llenando a los niños de tardes cargadas de extraescolares, se está cargando el tiempo para jugar de los niños.  El juego es la esencia de la infancia y en ese juego libre, sin estructurar, solo o acompañado, no sólo aprendemos a trabajar en equipo, a ser creativos, la resilencia… sino también aprendemos a tolerar la frustración.

Así que queridos padres tomen nota:  si estáis todo el día detrás de vuestro niño, protegiéndolo de todo lo que le puede pasar, le estáis quitando una de las herramientas básicas de la vida, que es la adquisición de la autonomía, además tendrá baja tolerancia a las frustraciones y baja autoestima.  Con estos ingredientes el niño no va a ser feliz. Eva Milet: “Sobreproteger es desproteger”.

Como dice un proverbio chino: “Regala un pescado a un niñ@ y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida”.

 

EQUIPO DE ORIENTACIÓN

26 de marzo 2018

MUSICOTERAPIA EN NIÑOS CON SÍNDROME DE DOWN

4º Artículo Escuela de Padres.

21 de marzo, día mundial del síndrome de Down. El síndrome de Down es una combinación cromosómica natural que siempre ha formado parte de la condición humana, habitualmente tiene efectos variables en los estilos de aprendizaje, las características físicas o la salud. Por ello una adecuada intervención temprana será crucial para un desarrollo óptimo e integral de los niños o niñas que presenten esta condición.

Actualmente contamos con muchos recursos para favorecer y mejorar el desarrollo integral de todos estos niños. Uno de muchos es la musicoterapia, La musicoterapia es una técnica que desarrolla las capacidades existentes en la persona, fomentando todo lo relacionado con la comunicación, la expresión, las relaciones sociales, el intercambio, mediante el aprendizaje, la experimentación y la improvisación musical con las personas que asisten a la sesión.

¿Por qué la musicoterapia en niños con Síndrome de Down?

Los niños con Síndrome de Down tienen una gran sensibilidad por la música, de manera que resulta más sencillo intervenir en un proceso terapéutico con musicoterapia, en el cual se desarrollan capacidades básicas, como por ejemplo, la atención, la percepción sonora, la memoria rítmica, puesto que el proceso de asimilación, de integración, de comprensión y de reproducción de sonidos, ritmos y canciones se produce de una manera más natural, sin la necesidad de que se produzca un procesamiento de la información, ya que esta terapia musical utiliza un lenguaje que conecta con el niño y con el entorno, provocando un medio natural y social en el que poder interactuar al ritmo adecuado.

Algunas de las áreas que se pueden mejorar a través de esta técnica son las siguientes:

Área Emocional

  • Promover la expresión de estados emocionales.
  • Fomentar la autoestima creando un clima de valoración de los logros obtenidos en las actividades.
  • Suscitar estados placenteros de ánimo, con intención de comunicarlos.
  • Promover la creatividad e imaginación de los niños mediante el uso de dramatizaciones musicales.
  • Facilitar un espacio de autorrealización, aumentando la confianza en sí mismo.
  • Liberar energía y sentimientos reprimidos.

Área Cognitiva

  • Adquirir una pronunciación rítmica de la palabra hablada, cantada y recitada.
  • Estimular la memoria, la atención, la reflexión y las facultades intelectuales.
  • Fomentar la toma de iniciativa propia en lo que a expresión y comunicación se refiere, así como la propuesta de actividades placenteras para compartir.
  • Aumentar progresivamente el tiempo de respuesta verbal y no verbal.
  • Desarrollar el uso de habilidades organizadas y secuenciadas.
  • Promover el uso del pensamiento simbólico, así como de su utilización.
  • Mejorar la percepción y discriminación auditiva.
  • Desarrollar la creatividad y la imaginación.
  • Trabajar el lenguaje expresivo y comprensivo.

Área Física

  • Fomentar las facultades psicomotoras como la coordinación, el esquema corporal, la lateralidad etc.
  • Proveer una reducción del nivel de ansiedad.
  • Potenciar el uso del cuerpo como herramienta de expresión.
  • Aumentar el ritmo de respuesta motriz, así como desarrollar tanto la
  • psicomotricidad gruesa como fina.
  • Mejorar la coordinación óculo-manual.
  • Liberar pulsiones (energía) reprimidas, como restablecimiento del equilibrio

Área Social

  • Promover pautas de comportamiento social, fomentando el desarrollo de las
  • herramientas comunicativas: tiempos de espera, toma de turnos, no-agresión, diálogos, silencios…
  • Fomentar habilidades auditivas, motoras y espaciales dentro de las sesiones y poder
  • extrapolarlas a diversas situaciones sociales.
  • Facilitar y potenciar las relaciones sociales.
  • Mejorar la afectividad y la conducta participativa.
  • Potenciar las habilidades comunicativas y sociales
  • Mejorar la relación con los que les rodean.

Todos estos progresos se consiguen gracias a que la musicoterapia se trata de un proceso psicodinámico en dónde se parte de la creatividad innata como elemento de desarrollo básico. La música que se produce está realizada por y para la persona. En ella se expresa, comunica, todo aquello que el sujeto necesita.

La musicoterapia se plantea como una herramienta complementaria más en el proceso de desarrollo de los niños con Síndrome de Down, ofreciendo un espacio terapéutico en el que promover cambios desde la “capacidad” y no partiendo solo de la “necesidad”.

 ANA SÁEZ CAPÓ y SEFA CARDONA SELLÉS

Pedagogas Terapéuticas PT – Profesoras Primaria – PCE.

Más información:  VÍDEO

 

 

28 de Febrero de 2018

3º ARTÍCULOSer padre no es tarea fácil, ser maestro tampoco lo es, pero ambos papeles son básicos en el desarrollo de nuestros jóvenes… NUESTRO FUTURO. Por ello debemos tener en cuenta que la buena relación y la confianza de los padres con el profesorado no es algo opcional, es algo IMPRESCINDIBLE. Esta relación debe caracterizarse por una buena sintonía: es decir, remar hacia un horizonte común con un objetivo claro.

Para ello hay que tener claras las funciones de cada uno: los padres deben estar en su lugar y los profesores en el suyo. En el colegio, los niños deben cumplir las normas de la escuela y en casa las que pongan los padres. Son dos ámbitos distintos, pero que deben ir en una línea similar  ya que cuando algo falla en uno de los dos escenarios acabará por trasladarse al otro.

Estar en un ambiente donde padres y profesores trabajan al unísono incrementa la autoestima, mejora las notas  de nuestros jóvenes y además nos ayuda a  disminuir y a detectar los nuevos  problemas a los que se enfrentan nuestros jóvenes tales como el acoso/ciberacoso y el sexting.

*Bullying: el bullying o acoso escolar, son las agresiones repetidas y duraderas en el tiempo, con la intención de causar daño. Hablaremos de ciberbullying cuando medien las TIC’s.

***¿Cómo actuará el centro educativo si tiene conocimiento de una situación de acoso?

-Comunicación al tutor/a y al director

-Recogida de información

-Valoración del caso

***Qué medidas se pueden tomar desde el centro:                    

  • Programar mediación
  • Dar cuenta a la policía en casos graves
  • Cambio de grupo de una de las partes
  • Sanciones disciplinarias
  • Seguimiento periódico del caso

***Cómo actúa el colegio si el acoso se da fuera del centro:

  • En caso de ciberacoso entre alumnos , las actuaciones serían muy similares, ya que la situación de indefensión de la víctima se produce a diario en el centro escolar
  • En caso de acoso o ciberacoso por personas externas al centro, se informará a la familia de la situación así como a la Policía si la situación lo requiere.

Sexting: El sexting es enviar o publicar material  de contenido sexual, realizados por el propio remitente, a través del teléfono móvil u otro dispositivo tecnológico

***Cómo actúa el centro si es conocedor de un caso:

-Vigilancia de los implicados, especialmente de la víctima a efectos de protección

– Avisar a las familias de las partes

– Recopilación de pruebas

– Dar cuenta a la policía

Detectar estas conductas no es sencillo, ya que los menores tratan de ocultar sus problemas por vergüenza, miedo a las consecuencias o represalias y a posibles castigos de sus padres, así que  une tus fuerzas a las del tutor/a de tu hij@.

Recuerda : FAMILIA Y LA ESCUELA: LA UNION HACE LA FUERZA.

Caterina de Mallo.


24 enero 2018

2º ARTÍCULO del nuevo espacio creado por la Escuela de Padres y Equipo de Orientación. En esta ocasión tenemos el placer de haber podido contar con la colaboración de una madre y profesional en el tema que exponemos a continuación. Esperamos sea de vuestro interés:

“Emociones negativas: la agresividad, Es tan “mala” como nos hacen creer??”

Manejar la agresividad y “no paciencia” que nos genera la crianza de un hijo no es tarea sencilla. De hecho muchas mamas y muchos papas la niegan y sienten culpabilidad por sentir esta emoción ante ciertas situaciones que vivimos con nuestros pequeños. Pero es imprescindible conocer que la agresividad no es algo malo, sino que es necesaria y natural en todo ser humano. Es parte fundamental para la supervivencia y el equilibrio emocional, pero hay que aprender a como sacarla, cuándo, como manejarnos con ella y sobre todo CÓMO SER PACIENTE ante el comportamiento negativo de nuestros hij@s, alumn@s o personas que nos rodean.
A continuación os detallo algunos aspectos que podemos aplicar para obtener la paciencia necesaria y afrontar correctamente algunas situaciones.
Recordar que NO SOLO podemos aplicarlos ante nuestros hijos, sino ante CUALQUIER ÁMBITO DE nuestra vida”:
1. Quitarnos los pensamientos negativos (llamados PAN). Los PAN, no nos ayudan a interpretar correctamente las situaciones, sino que hacen que aparezcan otros pensamientos negativos que nos hacen interpretar la realidad de manera equivocada.
Pensar por ejemplo que mi hijo no me obedece, va a la suya y que me reta constantemente no me sirve de nada; sin embargo si tengo en cuenta el momento evolutivo en el que se encuentra y me doy cuenta que forma parte de su crecimiento, podré darle alternativas a su comportamiento y dejar de centrarme en “lo mal niño desobediente que es”.
2. Revalúa tu actitud. Piensa en como te encuentras, que motivación tienes hoy, si nuestro día ha ido bien… Si mi actitud es negativa y mi energía baja, mi paciencia será básicamente poca, por lo que mi manera de afrontar ciertas situaciones estresantes tampoco será la adecuada. Posiblemente acabe mas irritada, perdiendo los papeles, mal hablando al que tengo enfrente y incrementando mi nivel de agobio sin casi darme cuenta.
3. Reducir exigencias y expectativas.
Con respecto a nuestros hijos por ejemplo, hay que tener siempre en cuenta en que momento evolutivo se encuentran. Solemos pedir, o más bien exigir, más de lo que a veces pueden darnos, hacer o comprender. Hay que intentar no tener unas expectativas demasiado elevadas, confiar mas en ellos y en sus posibilidades, y saber que grado de madurez tienen (ya que posiblemente estén haciendo lo que cualquier niño sano hace a su edad).
Con respecto a los demás nuestras exigencias van más encaminadas hacia lo que esperamos de ellos: que actúen o reaccionen de una determinada manera hasta el punto de, sobre todo en los más cercanos, querer que “adivinen lo que pensamos, lo que queremos que hagan, etc”. Cabe recordar que, hasta el momento; nadie adivina los pensamientos y, sobre todo, hay que respetar la individualidad que nos caracteriza como seres humanos que somos (no todos interpretamos las cosas igual, ni comunicamos igual, expresamos diferente. En definitiva… Somos distintos).

Verónica Monsonis Far
Psicologa CV 08093
Master en psicología clínica. Experta en Educación Emocional y Atención Temprana.
Emòtica, Espai de Benestar (centre sanitari reconegut per la conselleria de Sanitat)

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20 diciembre 2017

En esta fechas tan señaladas, inauguramos ésta nueva sección digital de la Escuela de Padres – Equipo Orientación con un artículo que nos puede servir y ayudar en estos tiempos en los que estamos y en la sociedad que nos movemos.

Esperamos sea de utilidad y les guste. Felices fiestas y próspero año 2018

Artículo APAMAR (dic.17) (PDF)