El pasado viernes, el patio del colegio Maristas acogió a todos sus alumnos en una emotiva celebración que tuvo la paz, individual y colectiva, como tema central. Una ocasión extraordinaria para educar en valores de tolerancia y convivencia, porque si somos capaces de transmitir la necesidad de resolver conflictos de forma pacífica, estamos educando a personas hábiles en sus relaciones sociales, y, por tanto, más predispuestas a buscar y encontrar su felicidad personal. Si educamos en la paz tendremos alumnos respetuosos y haremos un poco más nuestro el mensaje de San Marcelino Champagnat: crear honrados ciudadanos y buenos cristianos.

Documento | Manifiesto a favor de la Paz