Viendo las fotos de este carnaval solidario 2015, me pregunto si todos los presentes hemos pensado bien en el por qué de todo este montaje. Cuesta encontrar caras tristes o preocupadas – si acaso algún pequeñito de Infantil con cara de susto al ver un montaje tan espectacular- y asombra ver sonrisas tan abiertas, tan llenas de motivación y ganas de pasarlo bien. ¿Habrá todavía quien dude de que nuestros niños y jóvenes tienen una creatividad y unas ganas de mejorar el mundo muy superior a la nuestra?