Queremos que los niños sean felices, de eso no nos cabe duda. Pero esa felicidad requiere de algo más que conocimientos, destrezas o actitudes… Los niños necesitan desarrollar ciertas habilidades antes de poder entender, recibir y acoger ese mensaje. Estamos hablando de un tipo de inteligencia complementaria a las ocho inteligencias múltiples descritas por Gardner: la espiritual.

En nuestro cole tenemos claro que, si queremos que nuestros alumnos se conviertan en personas felices, si pretendemos acompañarlos en su crecimiento y maduración personal, debemos tener en cuenta todas sus dimensiones, atendiendo desde lo más superficial hasta su más profundo mundo interior. Y lo hacemos a través de la Educación de la Interioridad.

Con la Educación de la Interioridad proporcionamos a los niños un conjunto de técnicas y recursos destinados a dotar de sentido la vida. La Interioridad nos conduce a lo más esencial de las cosas y eso supone sacar afuera lo que hay dentro de uno mismo.

Y es que vivimos, desde hace un tiempo, inmersos en una sociedad marcada por un ritmo de vida acelerado que busca la acumulación y la inmediatez (prácticamente podemos conseguir cualquier cosa material o cualquier información en cuestión de segundos, minutos, horas…). Eso, ineludiblemente, nos lleva a vivir muchas experiencias desde la superficialidad y nos mete de lleno en una espiral de querer más y más rápido. Modificar esta mentalidad es, en cierto modo, luchar contra la sociedad en la que vivimos, pero urge hacernos un planteamiento de raíz que llegue hasta las aulas.

En nuestro cole, en las sesiones de Interioridad nos basamos en unos principios básicos (el silencio, la simplicidad, la repetición y el esfuerzo) y en una serie de herramientas (la relajación, la respiración, los gestos, la música, la narración o los mandalas). Con todo ello, pretendemos que los niños se acerquen allí donde radican sus sentimientos y motivaciones más profundas para, desde ahí, aprender a relacionarse con ellos mismos, con el entorno y con los otros; una forma de aprender a ser desde dentro para relacionarse hacia afuera y, con todo, lograr ser personas más felices.

Os dejamos un pequeño vídeo que recoge algunos de estos momentos que hemos vivido en nuestras aulas.

Gracias por seguir leyéndonos.

¡Buen fin de semana!