Cada día a las 9 nuestras aulas se sincronizan para empezar la jornada con una de las actividades más importantes del día: la asamblea. Es la primera de la mañana y de ella depende, en gran medida, el éxito del resto de actividades que llevamos a cabo.

Por eso, hoy queremos dedicar unas líneas a explicaros brevemente en qué consiste, cómo la desarrollamos y de qué manera repercute en nuestros peques.

Aunque parezca utópico, a todos nos gustaría comenzar el día siendo escuchados, expresándonos y compartiendo un momento de charla. Y de la misma manera, nos gustaría comenzar la jornada de trabajo liberando endorfinas: bailando, cantando, moviéndonos y saltando.

Y esto es lo que procuramos ofrecerles a nuestros niños, ya que realmente la asamblea engloba diferentes tipos de actividades, desde el momento de escucha y conversación hasta el más disparatado baile; una oportunidad de comenzar el día de manera estructurada a la vez que divertida. De ahí la importancia que le otorgamos, pues es la puerta de entrada a la adquisición de una serie de valores que se interiorizan gracias a la repetición diaria.

A través de las diferentes tareas que abarca, trabajamos el desarrollo de las competencias lingüísticas, cognitivas y sociales. Y es que la asamblea va más allá de las clásicas actividades en las que identificar el día de la semana, pasar lista y llevar a cabo un registro atmosférico. También es un momento en que se interiorizan las normas y la escucha activa, se expresan necesidades o sentimientos, se estrechan relaciones sociales, se potencia el compañerismo, se baila y se canta y, por supuesto, se fomenta el desarrollo cognitivo repasando muchos de los conceptos básicos (colores, números, abecedario…) de manera totalmente lúdica.

Si a todo ello le sumamos la introducción de un elemento sorpresa cada cierto tiempo (el proyecto nuevo, una actividad distinta, una canción que no conocen…) tenemos la combinación perfecta para despertar la motivación y el interés de los niños.

Este curso, a pesar de las dificultades de la situación que estamos viviendo, hemos seguido con nuestras asambleas diarias, si bien es cierto que en algunas clases la reestructuración de los espacios nos ha hecho perder ese rinconcito que teníamos reservado para ello.

Sin embargo, convencidas de que adaptarse a los cambios es una de las mejores maneras que tenemos para demostrar a los peques cómo enfrentarse a las dificultades, nos hemos amoldado a las nuevas circunstancias y hemos buscado alternativas a nuestra tradicional asamblea. Queremos seguir creando ese ambiente de diálogo y diversión que pone el punto de partida a nuestro día.

Os dejamos algunas fotos para que comprobéis por vosotros mismos lo bien que lo pasamos en este momento tan importante del día.

¡Buen fin de semana y gracias por seguir leyéndonos!

La asamblea en Infantil