Tres son los preceptos a los que se nos invita en este tiempo litúrgico:

AYUNO: Podemos ayunar del tiempo que pasamos con el móvil, del tiempo que dedicamos para nosotros y no para los demás, de nuestra pereza y egocentrismo…

LIMOSNA: Nuestra limosna puede ser dar más tiempo a quien necesita ser escuchado, acompañar al que está aprendiendo y no tiene nuestro recorrido, dedicar unos momentos al alumno que más lo puede necesitar, acercarnos a quien nadie se acerca…

ORACIÓN: Nuestra oración debe ser sencilla y sincera, buscando pequeños momentos en los que nos encontremos con Dios y sintamos cuánto nos ama. Hoy más que nunca necesitamos de la oración… Nuestra oración, este año puede ir por la PAZ mundial en estos momentos en que se tambalea la concordia y el respeto entre las naciones…