La vida cotidiana de los niños y niñas está, sin saberlo, plagada de matemáticas.

Es más, si nos paramos a pensar en su desarrollo durante los primeros años, veremos que están constantemente construyendo el conocimiento cuando interactúan. Y es que, aunque realmente no sepan aún sumar o restar, sus mentes están haciendo todo tipo de relaciones y las está organizando en conceptos que se convertirán más adelante en matemáticas. 

Así, conviven con las formas geométricas de los objetos que les rodean, con las grafías de los números (su edad, el número de su casa, la talla de sus zapatillas), con los conceptos de cantidad y medida, con el orden (quién es el primero de la fila, cuántos tenedores faltan en la mesa…), todos ellos aspectos que constituyen la base de su aprendizaje matemático, que, en muchas ocasiones, se desaprovecha.

Por eso, en nuestro Equipo estamos convencidas de que el aprendizaje de las matemáticas debe partir del propio entorno del niño e ir siempre acompañado de materiales manipulativos.  Intentamos que, antes de pasar a las experiencias abstractas, nuestros peques vivan una serie de experiencias manipulativas para poder entender y conseguir un aprendizaje significativo,

¿Cómo lo hacemos? Con actividades y talleres variados en los que clasificar, visualizar propiedades de números, comparar, ordenar, secuenciar, seriar o sumar son parte de un juego. Y para ellos el juego tiene sentido en sí mismo. 

En estos talleres los materiales que utilizamos son muy variados: pompones, pinzas, hueveras, botones, etc. Y otros más elaborados como: regletas, figuras de plástico, números plastificados, dados, bloques lógicos, …

Nuestro objetivo es que los niños y niñas descubran de un modo práctico lo útiles que son las matemáticas para resolver un determinado tipo de problema. La manipulación y la experimentación harán que ese aprendizaje sea más estable y extrapolable a otras situaciones que si se hubiese aprendido de una forma más mecánica y repetitiva.

En definitiva, creemos que la aproximación de los más peques al mundo de la matemática no tiene sentido si no va inmerso en el contexto de su vida cotidiana, en situaciones diarias y en un formato lúdico.

Y como una imagen vale más que mil palabras, os dejamos este breve vídeo en el podéis ver a nuestro alumnado en plena acción.

¡Gracias por seguir leyéndonos!