Llegó el mes de mayo, mes de las flores y mes de María, NUESTRA BUENA MADRE.

Marcelino hizo de la familia Marista, una familia donde el centro es María. Ella nos identifica y con ella caminamos al encuentro del Dios de la Vida. Por eso, el pertenecer y el sentirnos Maristas es una invitación a poner en nuestro camino a María como madre.

En nuestras aulas, durante el mes de mayo llevamos a cabo diversas acciones que nos permiten acercarnos más a ella y aprender esos valores tan importantes como necesarios que nos enseña. Con María recibimos el Espíritu del Amor. Ella es ejemplo de disponibilidad y entrega; de paciencia, constancia, servicio, alegría y esperanza; ella nos enseña a tener fe en medio de las dificultades y se convierte en espejo donde mirarnos para ser cada día un poquito mejores.

Por todo ello, a lo largo de este mes, le dedicamos un tiempo especial, organizamos visitas a la capilla, disfrutamos de la presencia durante unos días de nuestra “virgen peregrina” y desarrollamos tutorías que nos recuerdan el amor que tiene por cada uno de nosotros y, más todavía, el amor que nosotros podemos compartir con los que tenemos alrededor. A ella le ofrecemos flores, le recitamos oraciones, canciones y poesías.

Os dejamos un breve vídeo para que comprobéis de qué manera estamos viviendo y disfrutando de cada una de estas actividades.

Que María nos acompañe cada día para vivir plenamente el amor hacia los demás.

¡Feliz mes de mayo! ¡Feliz mes de María!