PROYECTO “SOMOS IN”
Interioridad: un viaje hacia dentro para vivir con sentido
Vivir desde dentro. Relacionarnos con el mundo desde lo auténtico. Aprender a escuchar, discernir, amar y elegir en libertad y solidaridad. Eso es educar la interioridad.
Creemos que una educación completa no puede dejar de lado el ser. Educar la interioridad es acompañar a cada alumno y alumna a descubrir quién es, a poner nombre a lo que siente, a interpretar lo que vive, a despertar su conciencia y su mirada hacia el mundo.
Como dice Elena Andrés, se trata de ofrecerles herramientas que les sirvan hoy… y también cuando ya no estén en nuestras aulas. Porque solo quien conoce sus propios cimientos puede construir su vida con sentido.
En nuestro colegio, el educador se convierte en acompañante, en guía sereno que camina junto al alumno ayudándole a descubrir el tesoro que lleva dentro. En ese camino se cultivan la alegría, la esperanza, la paciencia, la bondad, el respeto… y una sensibilidad que les permite conectar con sus emociones, aceptar sus límites, y abrirse a los valores y a la trascendencia.
Aprender a ser es uno de los grandes pilares de nuestra educación. Porque una formación integral —corporal, emocional, social, espiritual— fortalece todas las dimensiones de la persona.
Trabajar la interioridad es una prioridad y una necesidad urgente. El perfil del alumnado de hoy nos pide nuevas respuestas: espacios de silencio, momentos de contemplación, gestos que emocionen, imágenes que inspiren, danzas y músicas que conecten con el cuerpo, preguntas que despierten y acompañen. Nuestros talleres de interioridad se convierten así en oportunidades para el encuentro con uno mismo, con los demás y con Dios.
Creamos, sentimos, meditamos, jugamos, observamos la naturaleza, modelamos mandalas, pintamos con palabras, abrimos el corazón… y en ese proceso vamos llenando la vida de colores y sentido.
Todo esto se concreta en nuestro proyecto de innovación pedagógica “Somos in”, que abarca desde Infantil hasta 4.º de ESO. Un proyecto vivo, en constante evolución, que nace del carisma marista: amar a Jesús y su Evangelio, vivir con sencillez, cultivar el espíritu de familia, trabajar con amor, estar presentes… y caminar con María como compañera de ruta.
La esencia es el ser.
Un proyecto sin final, porque está vivo.
Un camino para descubrir tesoros, para narrar lo vivido, para crear ambientes de confianza y respeto.
Un viaje hacia dentro que nos transforma por dentro y por fuera.
¡Vivamos! ¡Sintamos! ¡Escuchemos! ¡Brillemos!
¡Juguemos! ¡Bailemos al son de la vida!
¡Busca en ti!
