No atesoréis en la tierra... porque donde está tu tesoro, allí está tu corazón. Llevamos muchos años intentando transmitir esta idea a estos alumnos. ¿Lo habrán entendido? Si ponéis vuestro corazón en el dinero, en el poder, en el ser más o mejores que los demás, en lo superficial,,, y os olvidáis - como os decía el H. Severiano- de los padres, las familias, la honradez, el trabajo duro y constante, el respeto y amor a los demás como María Nuestra Buena Madre.... entonces no hemos sido capaces de educaros como Marcelino quería y podremos sentirnos fracasados. No creemos que vaya a ser así. Esperamos que voléis libres, que os sintáis en paz con vosotros mismos, que miréis atrás para recordar a quienes os quisieron y que esa mirada os empuje hacia adelante. Adiós, muchachos. Que tengáis la mejor de las