El pasado lunes, los alumnos de 4º de ESO del Colegio San Juan Bautista pudimos disfrutar de la maravillosa ciudad de Murcia. Llegamos sobre las diez y media de la mañana ansiosos de ver cosas nuevas y conocer un poco más de esa pequeña-gran ciudad. Visitamos el centro histórico, donde aprendimos un montón sobre la Universidad de La Merced, el Teatro Romea, visitamos el majestuoso Casino con su patio árabe digno del mejor cuento de las mil y una noches El autobús nos dejó en la plaza de La Redonda y empezamos nuestro camino por la calle de Alfonso X el Sabio. Pasando por el Museo Arqueológico, llegamos hasta la agradable Plaza de Santo Domingo, donde hicimos la primera pausa para almorzar. Al finalizar, fuimos a visitar la Universidad de la Merced, en la que estudió una de nuestras profesoras, que casualmente fue construida por los Hermanos Maristas y en la que, posiblemente estudiaremos alguno de nosotros en dos o tres años. Fuimos a ver el Teatro Romea, recién inaugurado después de tres años de obras y a través del arco de Santo Domingo, nos adentramos en el casco antiguo, la parte medieval de la ciudad, donde visitamos la Platería y Trapería, calles emblemáticas , rodeadas de estrechas callejuelas con sus artistas callejeros que nos hicieron retroceder el tiempo algunos siglos. Sin esperarlo, nos encontramos con el majestuoso Casino, con su patio árabe, que nos recordó la época en que convivimos con la cultura musulmana y un poco más adelante llegamos a la Catedral. Nos sentíamos dentro de una enorme obra de arte. Al salir, entramos en el Palacio Episcopal y de ahí llegamos a la Glorieta de España, frente al Ayuntamiento. Seguimos el curso del río Segura y atravesando el Malecón llegamos al colegio de La Merced de los Hermanos Maristas, donde el Hermano Paco nos contó historias muy entretenidas. Desde su ático pudimos ver la ciudad a vista de pájaro, así como contemplar la Cresta del Gallo , su montaña más cercana. Gracias también al Hermano José Ignacio, nuestro antiguo profesor, y al director de La Merced, comimos en el colegio y descansamos un poco del largo paseo que habíamos hecho; pero momentos más tarde, ya estábamos otra vez en el autobús de camino al centro comercial de Nueva Condomina, donde pudimos degustar helados y comprar los deliciosos pasteles de carne murcianos, con los que sorprender a nuestras familias. Emprendimos el camino de regreso a Denia, con unas ganas de llegar a casa que competían con el deseo de quedarnos a descubrir más cosas sobre esa fascinante ciudad. Josep Navarro y María Vivo (Alumnos de 4º de